Piezas eternas: Enterizos (Jumpsuits)

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Contenido exclusivo para el blog de NAF NAF, Le Style Naf Naf.

En ese extenso universo que es el armario femenino, existen prendas que son como gemas extrañas – vuelven cada tanto a las pasarelas, no fallan en ocasiones variadas, pueden ser halagadoras en muchos tipos de cuerpos y tienen una historia más variada de la que imaginamos.

¿Tienes un enterizo en tu armario? ¿Conoces las cualidades de confort y buen vestir que concede? ¿Has pensado que es un gran reemplazo para un vestido incluso en ocasiones más glamorosas o formales? ¿Has visto como sus líneas depuradas pueden alargar tus contornos de mujer?

La palabra chic es compleja. No tiene traducción exacta en nuestra lengua. Para algunos es esnob y un cliché. Y sin embargo, a veces, ciertas cosas solo encuentran su mejor definición con ese término, de cuatro letras y ultra-francés. El enterizo tiene eso. Es fácil, confortable, evoca un poder sutil, inspira, destila esa energía que tiene algo cuando apreciamos a una mujer que nos parece tiene algo magnético en su estilo.

Todo esto mientras que, atrás, en otros tiempos, el enterizo fue usado por David Bowie, Elvis, Freddy Mercury, por aviadores, en circunstancias de deporte aéreo extremo (paracaidismo, por ejemplo). Y sin embargo, fueron también de seda, en los treinta, con Elsa Schiaparelli, una fervorosa creyente de algo a lo que el enterizo también se asocia: el futurismo. (La vestimenta de los astronautas, por ejemplo, es una versión máxima del concepto básico de la prenda). En principio, los jumpsuits, estaban destinados para hombres deportistas, involucrados en naves que corrían a toda velocidad por aire o por tierra. Temas de futuro, de progreso, de aceleración, de un mañana más veloz y progresivo.

Pero como tantas otras cosas, la moda absorbió lo esencial de la pieza, haciéndola suya, inventándola bajo miradas diversas – Emilio Pucci, por ejemplo, o todo el movimiento de libertades de los sesenta. Y hoy, cuando sus contenidos y símbolos queden atrás, en las páginas de Vogue de los sesenta, o en las imágenes de las artistas del cine de los treinta, o en un personaje femenino que los vestía para motivar a las mujeres a hacer trabajos duros durante la Segunda Guerra, son una estampa interesantemente versátil en el armario de una mujer mortal y verdadera.

Despiertan odios también. O al menos, algún sentimiento fuerte. Pero, la mujer que se anima a sus virtudes (que han pasado las pruebas del tiempo) encontrará una combinación que persiguen muchas veces las mujeres: elegancia en perfecta sintonía con confort. Los enterizos pueden ser dressy, sin dejarnos con la sensación de exceso. Y también confortables sin reducir ese fulgor que desprendemos cuando nos sentimos acertadas con lo que nos hemos puesto.

En la pasarela reaparecen discretamente. En las tiendas de moda rápida pueden encontrarse en algún rincón que destila apetecible rareza. Cuando hacemos el experimento de sustituirlo por un vestido, en una ocasión donde generalmente creemos que se amerita uno, nos reencontramos con algo que siempre es estimulante sobre la ropa de las mujeres, vernos ante una nueva posibilidad, con algo que es todo menos nuevo pero que puede sentirse como una gran renovación personal.

¿Te animas a los enterizos?

– Leer más en: http://blog.nafnaf.com.co/content/piezas-eternas-enterizos-jumpsuits

 

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