Corset: Moda de Controversia

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Contenido exclusivo para el blog de NAF NAF, Le Style Naf Naf.

La ropa tiene un poder de causa asombroso. Permite e inhibe. Invita o prohíbe ciertos gestos o movimientos. Siempre tiene efectos en la apariencia – pero también define en gran medida lo que puede o no hacer un cuerpo.

Parece una idea obvia, pero en una época obsesionada con la moda, vale la pena recordar que la ropa tiene mucho que ver con el cuerpo, con movimientos, con gestos – y que todos ellos han ido cambiando y definiendo las diferencias de épocas y sus estéticas.

Si la moda fuese una mujer, digamos, una reina, para muchos no sería más que una tirana que oprime a sus súbditas – una figura déspota que las limita en sus desarrollos, que las doblega ante los temas de la apariencia, que las impulsa a gastar material y mentalmente en un tema que es pasajero. Durante mucho tiempo, muchos pensadores y feministas vieron la moda de esta manera. En gran parte porque las ropas de las mujeres limitaron largamente sus movimientos.

Simone de Beauvoir veía en la moda una cárcel para las mujeres. Y desde finales del siglo diecinueve, los movimientos de reforma de vestir tenían como propósito establecer vestimentas más funcionales y sensatas que dieran a las mujeres algo que durante siglos tuvieron poco: capacidad de movimiento.

Pensemos en un ejemplo. A comienzos del siglo XX, muchas mujeres no sabían ni aprendían a nadar porque los requisitos para que una mujer pudiera exhibirse en público implicaba tener que cubrirse todo el cuerpo, emplear unas medias de lana que entorpecían toda posibilidad de moverse ágilmente en el agua. La ropa define en gran medida lo que una mujer puede hacer en su momento.

La historia de la ropa para mujeres también es una historia de libertades diferentes. Y tal vez el mayor símbolo de ese debate, siempre latente, es el icónico corset. La historiadora de moda Valerie Steele, quien escribió uno de los estudios más fascinantes sobre el tema, ha dicho que el corset es probablemente la pieza más controversial en toda la historia de la moda.

Incluso, la historia de la moda femenina está marcada por un antes y un después del corset. Y cuando muchos hablan sobre el contacto inédito de las mujeres con la modernidad, lo hacen en referencia a Coco Chanel y sus colegas, la generación de principios del siglo veinte que “liberó” a las mujeres de esa pieza invisible, que se amarraba para ceñir y formas cinturas pequeñas, que hacía que la figura femenina se viera mucho más curva, que acentuaba redondez, hacía más recta la columna, y definía una postura que tenía algo de estatua contenida.

Para muchos, el corset, que duró en uso más de cuatrocientos años, fue siempre un elemento de tortura. Un impedimento fundamental para las mujeres. Y uno de los grandes logros de la moda moderna fue precisamente deshacerse de semejante pieza. Pero como todo, y como tantas cosas de la moda, eso es cierto pero no del todo.

El corset podía significar también poder, distinción social, disciplina, podía ser sinónimo de belleza y para muchas mujeres, podía ser también una fuente de empoderamiento. Hacer que una mujer sintiera la disciplina en su cuerpo, o el poder de seducción, o la tenacidad de tener que soportar la atadura con cierta fuerza y voluntad.

Una mirada a la historia de la prenda, como tantas otras cosas en el camino de la moda, revela que sus significados eran mucho más complejos y que muchas veces dependían del lugar y del momento. Para unos podía ser una especie de prisión, un símbolo clásico de cómo las mujeres cedían ante los dominios del machismo que, a veces, se creía provenía incluso de la moda misma. Pero otras mujeres podían sentirse intensamente femeninas, mostrando su redondez, espigadas, seductoras, en control de su cuerpo.

Como tantas otras cosas del mundo de la moda, además, el corset ha tenido las reinvenciones muy distintas. Es una de las piezas más recordadas de Madonna en los noventa, se volvió símbolo de iconos más oscuros y fascinantes como Betty Paige, es una prenda favorita de una Dita von Teese, maestra del burlesque, y más recientemente, se ha ido haciendo lugar en las pasarelas como una pieza no ya invisible sino pública, a la vista de todos, como base de vestidos que también se encargan de revelar las curvas femeninas.

Hay piezas que más que ropa son como terrenos, donde se comprueba que la moda nunca tiene un solo significado y que es poderosamente compleja, nunca un tema para verse en blanco y negro.

– Leer más en: http://blog.nafnaf.com.co/content/corset-moda-de-controversia

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