Pensamiento Rosa

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*Contenido exclusivo para el blog de Naf Naf, Le Style Naf Naf.

El rosa, como las mujeres, puede ser delicadeza o presencia poderosa. A veces la mezcla perfecta entre ambas cosas. Puede ser romántico o audaz. Puede hablar de momentos retro o de lemas de estilo del presente. Puede ser sinónimo de la cultura popular – Barbie brinca a la mente casi inmediatamente – o puede ser el color que escoge una mujer para transmitir romance y sutileza en una ocasión. El rosa, como tantas otras cosas en asuntos de mujeres, es versátil, significa muchas cosas, se encuentra en muchas referencias y tiene una larga historia que lo hace símbolo de cosas diferentes en distintos momentos. Hace unos años el rosa es algo más poderoso: el color que simboliza la lucha contra el cáncer de seno, un padecimiento del cual, gracias a su ferocidad, se recuperan miles de mujeres.

A diferencia de muchos otros colores, el rosa es el tono que más se ha sellado para identificar lo femenino. A las niñas se les asigna la preferencia antes de nacer. Niños y niñas son separados desde pequeños a través de la contradicción que se ha fijado entre rosa y azul. Pero, curiosamente, el rosa – como el maquillaje, como los tacones – fue, durante mucho tiempo, tono permitido y acogido por hombres y mujeres. Con el tiempo se fue volviendo casi terreno exclusivo de las segundas.

El rosa se percibe muchas veces como débil o excesivamente romántico, pero también es un color decidido y fuerte. Por eso, antes de la Primera Guerra Mundial se creía más apto para los varones. Después de la Segunda Guerra, sin embargo, cuando muchos hombres volvieron de luchar y encontraron a sus mujeres en roles que habían sido más masculinos, un movimiento general quiso devolver a las mujeres al entorno doméstico. El rosa se volvió vital para sellar la asociación entre mujer y el color. El rosa se regó visiblemente, haciéndose el color de vestidos, cosméticos, ítems hogareños, electrodomésticos, automóviles – y haciéndose sobre todo la manera de señalar que mujer debía ser sinónimo de algo manso, sutil y tenue.

¿Por qué lo acogieron las mujeres como un tono que las representa? ¿Por qué se vuelve el símbolo de una lucha que es prueba de la fuerza que éstas pueden poseer? Tal vez porque el rosa es tanto fuerza como sutileza. (Pensemos en el rosa de una flor sin artificios, pensemos en el blush de un vestido de Dior en los 40, pensemos en el rosa espléndido y vivaz de Elsa Schiaparelli, pensemos en Marilyn Monroe, de rosa eléctrico, rodeada de diamantes y hombres en blanco y negro).

Fuerza y delicadeza al mismo tiempo: en eso consiste una gran parte de ser mujer. Estar vulnerada por una enfermedad incontrolable puede debilitar vitalmente a una mujer; librar la batalla contra ese mal, salir de él, restituir su fuerza, puede ser una gran prueba de la ferocidad de la que es capaz también. Tal vez ningún otro color puede simbolizar mejor esa bella dualidad, ese poder que tiene una mujer para ser presencia tenue y energía potente.

Hay que vigilar ciertos significados del rosa. Cuidar de que no sea una forma de afirmarnos solamente como seres de delicadeza. Es un color hecho para recordarnos que somos finura y potencia; romance y fortaleza; comprensión y tenacidad; dulzura y pasión; suavidad y poder.

– Leer más en: http://blog.nafnaf.com.co/content/pensamiento-rosa

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