La Mirada Neoyorquina / The New York Gaze

by


12119187_10153298582183867_7105033132936671946_n
Una crítica de estilo escribió que la ropa y los edificios componen en gran medida el paisaje visual que nos rodea. Son los pilares de nuestra experiencia de observación más primordial.

Los estilos siempre están ligados al acto y a la manera de mirar. En la París del siglo XIX brotó una figura inmortal que es como una metáfora de la forma en que se mira y se experimenta el paisaje visual de lo urbano: el flâneur. 
Una teórica ofreció la versión femenina de esta figura legendaria cuando propuso el evocador y bello término <flaneuse>. Una palabra que implica no ya sólo al hombre sumergido en la urbanidad, anónimo y asaltado por imágenes y estilos variados, contemplando el panorama visual de vallas, individuos vestidos, y el vibrante burbujeó de la ciudad – también la experiencia femenina de lo mismo. 
En Nueva York, las maneras de mirar implican este modo de observación – la exposición inevitable a la hipermodernidad, la abrumadora posibilidad de visualizar variedades, la saturación de información visual. Pero entre los individuos hay consensos peculiares y tácitos al mirar. No es, como en otros lugares y por particularidades socioeconómicas y culturales de esos sitios, una mirada de deseo intenso o codicia, ni tampoco necesariamente una mirada de envidia o de lujuria – es una forma de mirar que está habituada a la diferencia y al exceso de individualidad. Una mirada más de reconocimiento fugaz, de escaneo momentáneo, de vistazo efímero, de contemplación rápida que implica, como tanto en lo neoyorquino, que el tiempo es escaso para más.

No tags 0

No Comments Yet.

What do you think?

Your email address will not be published. Required fields are marked *