Mujer Caribe

by

12002975_10153253377353867_447837590920530029_n

“Bajo un frondoso palmar, hay tranquilidad sin par”, cantó, con voz de azúcar y ron endulzado el gran Maelo Rivera. “Y en tus ojeras se ven las palmeras borrachas de sol”, le hizo eco el ronquido meloso de Daniel Santos.

Luego Celia, hinchada su garganta mulata de sal y magia: “tu voz, qué susurro de palmas, ternura de brisa”. Y después, Leo Marini, voz en ese milagro exuberante que fue La Sonora Matancera, musicalizó un verso que dice: “Caribe soy, de la tierra del amor, de la tierra donde nace el sol, donde las verdes palmeras se mecen airosas, al soplo del mar”. Oda a la palma, con su verdor cálido, con su siseo musical, con su estampa que anuncia que, al proliferar ante la vista, puede significar que la mirada se encuentra en el vapor suculento, lento y fantástico de la fiebre tropical.

@blimaborah
@tahishoes
@michubags
@azuluoficial

No tags 0

No Comments Yet.

What do you think?

Your email address will not be published. Required fields are marked *