Red Lipstick

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A un par de labios rojos le va bien el adagio aquel que dice que un libro no debe ser juzgado por su apariencia. Pueden significar el vigor de una femme fatale, el poder de una mujer demasiado independiente, la capacidad seductora de una mujer consciente de su hechizo erótico.

Son el punto final en muchos tipos de performances femeninos.
Todo parece más poderoso si la boca va por el mundo coloreada de ese tono enérgico, símbolo del caleidoscopio que significa ser mujer.
Si las mujeres egipicias se sometían a sustancias venenosas para tener la boca encendida, si Cleopatra refinó el método asesino matando insectos y extrayendo su color, si las grandes cortesanas – esa mezcla de independencia y sometimiento – lo usaban como símbolo de su sexualidad, si Elizabeth Arden lo repartió en las calles de Nueva York a las mujeres que combatían por poder votar, si Rita Hayworth, Ava Gardner, Verónica Lake y todo ese cúmulo de bellezas-de-otro-mundo lo adaptaron en sus versions más gloriosas y si hoy por hoy, una cultura de moda cada vez más diversa lo celebra es porque hay algo en su magia, algo en su poder, algo en su sustancia secreta que une a las mujeres a lo largo del tiempo.
El poder femenino ha sido y sigue siendo una fuente de temor. En la ética del vestuario del cine, la mujer devoradora va siempre ataviada con tacones y un fulminante toque de rojo en la boca. La pintura evocó a las mujeres más liberales de su época con la boca cargada de tonos cereza. El tiempo, las circunstancias, las culturas, lo fueron reinventando. Así, una boca roja puede ser tanto poder como seducción, tanto inteligencia como elegancia, tanto condicionamiento como libertad.
Pueden ser una señal de que ser mujer significa ser muchas en una sola. Puede ser una forma inmediata de experimentarse femenina, capaz de proyectar muchos significados, bendecida con la posibilidad de ser sobre todas las cosas una performer.
Con la boca roja harás homenaje a ser compleja, fuerte y delicada, posmoderna y clásica, dueña de tu destino, hija de todos los significados, de todas las mujeres que, desde Cleopatra hasta Marilyn Monroe lo utilizaron para ser, sobre todo, simplemente eso: mujeres.

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