Historia: La prensa de la moda

by

CABEZOTE_BLOG-7JUN15

Contenido exclusivo para el blog de NAF NAF, Le Style Naf Naf.

Erase una vez cuando las revistas eran los grandes y únicos portales al mundo de la moda. Las mujeres tenían que esperar a que el ciclo del mes se cumpliera para poder tener acceso a lo que era entonces una especie de oráculo. Qué ponerse, cómo, en qué color y de qué manera. Qué era lo último, lo necesario, lo imperdible, aquello que transportaba a una mujer al terreno de lo que era nuevo, aquello que podía volverla una mujer de la moda. Qué dejar de usar, cuál era el color de la temporada, qué accesorio adquirir o retener.

Oráculos, adivinadoras, las revistas eran los grandes y únicos manuales de estilo, el lugar donde estaban las reglas efectivas. Pero también eran lugares diseñados para la fantasía femenina. En sus páginas, brillantes y lustrosas, las mujeres se transportaban, se imaginaban que podían ser la fabulosa mujer sentada en un café parisino, la estupenda gacela vestida de ropa exquisita, la bella y glamorosa mujer que celebraba la temporada. Las páginas de las revistas fueron, durante décadas, como ventanas hacia fantasías muy femeninas: estar impecable y divinamente vestida, tener una vida fabulosa, cambiar de ropero cada pocos meses, correr al ritmo de los cambios de la moda.

La prensa de moda nació, como tantas otras cosas de la moda, en París. En el siglo 18, cuando salían publicaciones que en sus páginas incluían las históricas placas de moda: dibujos y grabados que mostraban, con lujo de detalles, qué debía lucir la mujer elegante. Si se piensa, las placas actuaban como los blogs de hoy: eran el lugar donde las mujeres podían encontrar, con detalle, qué ponerse y cómo. La gran diferencia, por supuesto, era que las placas salían cada dos semanas, que las opciones de estilo eran sólo para mujeres adineradas y que las opciones eran mucho más limitadas.

Con los años, la prensa se volvió más masiva gracias a los novedosos métodos de reproducción. En 1892 se publicó, por ejemplo, la primera VOGUE americana, y nació una tradición que perdura hasta nuestros días y que tiene versiones en los lugares más distintos del globo. Con las revistas nacieron también las figuras de las fabulosas editoras – como Diana Vreeland y Carmel Snow, como Carine Roitfeld y Anna Wintour. También sacerdotisas, capitanas de visiones particulares que podían dar prioridad a la fantasía, la practicalidad, lo sexy e irreverente o la relación entre moda y celebridad.

Hoy, en un mundo digital, las revistas no nos sorprenden ni nos parecen tan especiales o novedosas. Pero erase una vez en Colombia, por ejemplo, en que acceder a una Vogue era privilegio de muy pocas. Muchas crecimos con Vanidades y sus tejidos narrativos donde se combinaba la alta costura, con la realeza europea y las fantasías amorosas a lo Corín Tellado. Por una revista había que esperar, a viajar, a traerle a que alguien la consiguiera en un viaje.

En el presente, impera la pantalla digital. Escogemos lo que queremos ver a cada instante. Instagram resume todo lo que hacían antes las revistas. Desde hace casi diez años los blogs se volvieron también en oráculos. Y con el tiempo, ellos también comenzaron a fabricar editoriales tan glamorosos y lustrosos como los de las revistas.

Pero vale la pena recordar. Fantasear un poco con lo que eso significó para mujeres de otro momento o lo que fue para nosotras cuando éramos más jóvenes o niñas. ¿Alguna de ustedes sintió alguna vez la emoción de tener bajo sus ojos y entre sus manos el colorido aterciopelado de una revista de moda? Algunas recordarán esta emoción, de esperar para poder tener acceso a la más reciente edición de Vogue o Harper´s Baazar. Recordarán la sensación de meterse entre las cobijas a soñar. O de ver con su madre, su hermana o una amiga las fantasiosas visiones de las editoras. El mundo irreal de ropa que en la calle no sirve. La belleza de las mujeres largas y extraordinarias. Para todo eso hay críticas. Que nos vendieron modelos de belleza inalcanzables. Que nos hicieron prisioneras al querer perseguir cambio permanente de vestuario. Y también hay algo de todo eso, sí. Pero las revistas también son esa conexión bella que establecen las mujeres cuando perciben belleza en imágenes extraordinarias y mujeres bellamente vestidas.

– Leer más en: http://blog.nafnaf.com.co/content/historia-la-prensa-de-la-moda

No tags 0

No Comments Yet.

What do you think?

Your email address will not be published. Required fields are marked *