by

549233_10153014666808867_5485677458083145239_n

Uno de los placeres que concede el momento estético de hoy a las mujeres es la posibilidad de acoger, usar y sentirse identificadas con estilos muy diferentes entre sí. En otros momentos de la historia, cuando la ‪#‎moda‬ era como un credo o un conjunto más limitado de reglas, la alianza con cierto estilo o estética implicaba la exclusión de otro que fuese muy diferente. Lo lady no comulgaba con lo rocanrolero, lo bohemio no era compatible con lo burgués, la fuerza ornamental y el minimalismo se oponían como un gran desacuerdo; lo subcultural no podía concebirse como parte del establecimiento. 

Si una mujer hacía parte de cierta profesión, se esperaba que sus gustos estéticos mostraran ciertas facetas. Eso, claro, aplicaba para todo tipo de individuos también.

Pero en las últimas décadas, con una cultura cada vez más cómoda y aceptante con la contradicción, hoy es común que estilos, corrientes estéticas, looks, gustos e identidades distintas se combinen, en armoniosa contradicción. A eso se puede llamar posmodernismo, eclecticismo, hipermodernidad. Culturalmente, eso tiene efectos en muchos niveles de lo individual. En las mujeres específicamente es como un placer que ya hacía parte de nosotras desde siempre. Y que hoy se experimenta en la libertad de poder expresarlo estéticamente.

Pero la complejidad femenina, llena de matices, contradicciones, cosas opuestas que se encuentran sin problema, reconoce bien este ánimo: de que una sola mujer o un solo individuo puede ser la suma de facetas muy distintas que a primera vista tienen efecto de contradicción. Esta riqueza del ser es común en las personalidades exuberantes y complejas. Creo que muchas mujeres podrían identificarse con esta idea. En mi caso, por ejemplo, lo lustroso del antiguo Hollywood, la sensualidad caribeña y el gozo en lo criollo se combinan con facetas ultra urbanas, rocanroleras, y a veces ‘edgy’. La belleza es ser parte de una era que a pesar de tener muchos símbolos sin contenido, nos permite ser complejas, contradictorias, híbridas y eclécticas en nuestra expresión y ser estético.

Bella foto del gran @camographer en cuyo lente cómplice posé con una naturalidad que me permitió expresarme auténtica

No tags 0

No Comments Yet.

What do you think?

Your email address will not be published. Required fields are marked *