Reinvención Femenina

by

CABEZOTE_REINVENCIÓN-FEMENINA3ENE15

Contenido exclusivo para el blog de Naf Naf, Le Style Naf Naf.

Las mujeres somos seres hábiles para la transformación. El cambio está en nuestra naturaleza – en los aspectos puramente biológicos y en las formas cómo experimentamos el mundo y sus cosas. Ningún otro aspecto demuestra tanto este hecho como el mundo de la estética. Las mujeres tenemos el poder y la posibilidad de cambiar el tono de nuestro pelo, los hábitos de maquillaje, el color de labial insigne, las siluetas con que adornamos el cuerpo. La moda en sí es un mundo de reinvenciones, con un origen fundado en la búsqueda de lo nuevo, en un eterna y hambrienta renovación.

A través de nuestras fotografías del pasado nos encontramos con las mujeres que fuimos en otros momentos. Vemos la evolución de nuestra identidad en las ropas que hemos usado a través del tiempo. Las longitudes del pelo pueden haber cambiado. El tipo de estética que nos define también. Si la variedad es uno de los goces que permite la estética en la vida femenina, la reinvención es uno de los grandes tesoros que posee también una mujer. La capacidad de transformarse, sin dejar de ser la misma; la potencia de variar sin perder su médula. Reinventarse es un regalo en la vida femenina.

Pero hay aspectos de la reinvención en las mujeres que son más invisibles y secretos. Una mujer los lleva adentro, los proyecta, pero son aspectos más sutiles precisamente porque vienen del interior femenino. Cuando cerramos un capítulo tal vez se despierta en nosotras el apetito por renovar el guardarropa. Cuando iniciamos una nueva vida – en el trabajo o en otro lugar – podemos sentir también el impulso de transformación. Expresamos esos cambios de la vida con las cosas que usamos en nuestro aspecto exterior.

Los comienzo de año son coyunturas donde surge siempre el tema de la reinvención. Se trazan metas y objetivos, se delinean sueños y fantasías, se establecen proyectos y nuevas ilusiones de vida. Y si bien es cierto que un año nuevo puede representar la página fresca de un nuevo capítulo, un momento de inflexión y reflexión donde agrupamos lo sucedido y lo que está por venir, lo cierto es que la reinvención es más contundente cuando esté cargada de realismo.

La posibilidad de cambiar es un lema frecuente en la vida femenina. Pero esa variedad es más sustanciosa si refleja que una mujer es fiel a sí misma. Cada variación es una expresión de su médula. Cada renovación es una forma de afirmar la mujer que es y no podrá dejar de ser a lo largo de su vida. Esa dualidad, de reinventarse y ser la misma, hace espejo al tema de la moda y el estilo; la primera juguetea con las posibles tendencias de los ciclos, el segundo es una forma de articular la identidad, la esencia y el espíritu.

En este nuevo capítulo que todas iniciamos, vale la pena recordarnos que reinventarse puede ser un acto de todos los días. Que la reinvención es una potencia que late a diario en la experiencia de ser mujer. Y que con el inicio de un año nuevo, la reinvención más certera es la que emprendemos con realismo. Sin la intención de traicionar quienes somos por complacer a alguien más. Sin la idea fantasiosa de que podemos emprender algo que está más allá de nuestras limitaciones. Sin creer que podemos alcanzar un nivel – en cualquier área – que exige la persistencia del tiempo y la necesidad de una cosecha de largo aliento, sin los esfuerzos y los tiempos que ello implica.

Los gestos más mínimos pueden ser actos de reinvención contundente en la vida de una mujer. Podemos ensayar un nuevo color. Cambiar el corte de pelo. Animarnos a probar un look más caprichoso y divertido. Pero esas modificaciones de la apariencia tienen más sentido cuando son símbolos de algún cambio interior. Probamos un nuevo color porque queremos, por ejemplo, proyectar fortaleza y determinación. Nos cortamos el pelo porque añoramos querernos más allá de lo predecible.

Nos arrimamos a una estética más fresca porque en el fondo queremos tomarnos menos en serio y ceder más al gozo de ser mujer y del vestir.

Y, finalmente, el mayor acto de reinvención en la vida femenina es cuando nos alineamos con la esencia inescapable de nuestro ser y decidimos que sobre ella, como un lienzo, podemos dar pequeñas pinceladas de cambio día a día. Con paciencia y compasión. Con un amor hacia nosotras que nos da el vigor para ser quienes somos sin temor. La mujer que mejor se reinventa es la que se ve a sí misma cómo es y que al hacerlo, con aprecio compasivo y digno, puede decidir cuáles son aquellos gestos, expresiones y símbolos que pueden nutrir ese tesoro que es el acto de reinventarse para ser más de ella misma.

– Leer más en: http://blog.nafnaf.com.co/content/reinvenci%C3%B3n-femenina#sthash.ke5D5CDJ.dpuf

No tags 0

No Comments Yet.

What do you think?

Your email address will not be published. Required fields are marked *