TRADUCIENDO A CHANEL

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Chanel-18

Interpretando la siempre relevante filosofía del chic atemporal con la colección Primavera/Verano 2014 de Chanel.

Fotografía: Tigre Escobar
Estilismo: Catalina Zuluaga
Dirección de Arte: Lorena Kraus
Dirección Editorial: Vanessa Rosales

Coco Chanel era una mujer de reglas. “Antes de salir de casa, mírate en el espejo y sustrae algo.” Creía que el negro – y también el blanco – era todo lo que se necesitaba. “Las mujeres piensan en todos los colores excepto en la ausencia de color”, reflexionó, “he dicho que el negro lo tiene todo. El blanco también. Su belleza es absoluta. Es armonía perfecta”. Chanel, la diseñadora, creía en la simplicidad como única fórmula para la elegancia. Creía que la mujer de moda viste bien pero no espectacularmente. Chanel, la transgresora, ideó una fórmula de vestir feminista donde la mujer podía moverse, pensar, ser chic, actuar y ser.

Las máximas Chanel-escas circulan en el mundo digital como postales de conocimiento eterno. Alguna imagen en blanco y negro de la dictadora de lo chic suele acompañar una de estas pequeñas pero potentes frases. (“El adorno. ¡Qué ciencia! La belleza. ¡Qué arma! La modestia. ¡Qué elegancia!”).

Chanel, la mujer, era una criatura de fuerza comandante. Pero sus reglas o máximas eran más que un listado de conductas para poseer el aire de la mujer realmente fashionable. La gran creación de Chanel, y el motivo por el cual su nombre tiene esa mística deseable que casi toda mujer sobre la tierra desea poseer, fue inventarse una filosofía de vestir, un estilo tan eterno que hoy, cuarenta y tres años después de su muerte, sigue afiladamente vivo y relevante. Chanel, la casa, reinventa las máximas fundamentales de ese estilo con picardía, ingenio, urbanidad, modernismo y la sabia manera de ir conectando un legado con los movimientos del presente.

Pero Chanel, el estilo, es una fantasía alcanzable. Toda mujer puede emanar la fuerza de Chanel con el estilismo adecuado. Blanco y negro en maravilloso contraste. Prendas de encaje  conjugadas con piezas simples – una falda negra, el par perfecto de jeans. Un vestidito negro, clásico, que permite ver la individualidad de la mujer que lo lleva – ropa simple como el lienzo perfecto para accesorios dramáticos. Una chaqueta de tweed o de inspiración similar, estilizada con jeans negros y una eterna camisa blanca. El eterno traje Chanel, la marca de su reinvención cuando resurgió en 1954 y el fundamento de un buen vestir, cómodo, práctico y útil en ocasiones variadas. Una cartera acolchada de cadena dorada. La mezcla de oro y negro. Y también, las facetas del estilo Chanel en forma más juvenil, juguetona, conectada con las tendencias del momento – como el arte gráfico.

Vanessa Rosales

1 Response
  • miguel
    November 21, 2015

    Muy interesante lo que comentas en el artculo, he descubierto el blog y estoy encontrando muchsimo contenido de calidad. Saludos y gracias!

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