FRANCRIS: EL DULCE ECLECTICISMO

by

francris-arata

La diseñadora, salida de Parsons y creadora de la línea Arata, combina algunas de sus creaciones con piezas de su armario para una corta estadía en Cartagena. Urbanidadromántica en escenario caribeño.

Vanessa Rosales

Antes de que el calor comience a sofocar el aire, el sol mañanero de Cartagena roza el festín verde de los jardines en las casas del centro colonial. El interior de la casa donde encuentro a Francris se ve así, cubierto por un velo de luz pacífico y suave. Adentro, un patio central bañado en esa luminosidad, un corredor de piedra colmado de plantas verticales y una enredadera extensa que ha florecido sobre los paredones del jardín.

Acomodadas ya en la sala y acogidas por la sombra de las persianas, Francris extrae sobre la mesa el repertorio escogido para nuestras fotos del día. Sandalias con toda la estampa urbana, vanguardista y pulida de Alexander Wang; un vestido blanco con drapeados estratégicos de Arata, pieza que hace parte de la línea veraniega que ha creado para Zube, -el primer pop-up store colombiano-; un vestido camisero y estampado de Theory y un repertorio deleitable y variado de joyería. Aretes en forma sinuosa de serpiente, brazaletes comprados en Oriente y piezas majestuosas fabricadas y vendidas por un turco que ancla su mercancía en Union Square. Si bien la preciosidad de los objetos refleja una estética de mundo antiguo, es cierto que hay algo sobre ellos indiscutiblemente contemporáneo y actual.

Stephen de Pietri solía decir que vestirse bien es una gracia social y eso es precisamente lo que posee Francris: una cierta manera de llevarse a sí misma que remite a la elegancia y a un demure ultra femenino. Hay pinceladas de dureza en los looks que ha escogido para hoy – un collar en forma de cadena negra que agrega una matizada agresividad al resto del ensamble; un sobre de Alexander Wang con una suavidad futurista; una blusa sin mangas, larga y abierta que transforma lo que sería un ensamble demasiado girly en algo más urbano e interesante.

En cada look hay una estampa personal, cargada del temperamento de Francris. Su estética es dulce, suave, elegante, pero no en un sentido plano ni predecible. La ultra feminidad de sus raíces latinoamericanas e italianas se funde con elementos más urbanos y ásperos – matices recolectados del argot visual absorbido en Italia y Nueva York. Arata, su nuevo sello, consolida este espíritu, con una fijación particular en los detalles y la artesanía, pensado para una mujer que sabe humanizar cada pieza según las nociones de su estilo personal. Es lo que permite mezclar y combinar de forma inesperada, conservando el temperamento individual en lo que vestimos: el encanto del eclecticismo.

No Comments Yet.

What do you think?

Your email address will not be published. Required fields are marked *