ALCHEMIST: CURADORES DE ESTILO

by

alchemist

En EXCLUSIVA para VANGUARD, Roma y Erika Cohen abrieron las puertas de su boutique en Miami. Gracias a una exquisita curaduría de marcas como Givenchy, Celine, Rick Owens, Proenza Schouler, Haider Ackermann, entre otras, Alchemist es mucho más que una tienda de ropa: es una especie de galería donde se concentra el estilo y la vanguardia de la moda actual.

Vanessa Rosales

Una calurosa mañana de septiembre, deambulando por Lincoln Road, fui atraída por una pequeña y blanca boutique. Adentro, una afilada y exquisita selección yacía organizada frente a mí. Bolsos de Proenza Schouler acomodados junto a zapatos de The Row. En los racks laterales, prendas distinguibles de Haider Ackermann y Alexander Wang. Al fondo, material intercalado de Celine e Isabel Marant; jeans J.Brand, bolsos en distintas proporciones también de Celine, piezas audaces de Versace y Kevork Kiledjian.

No era una selección aleatoria, me dije. Detrás de los nombres allí reunidos podía intuir un hilo conductor. Estaban, en un solo lugar, los diseñadores que encarnan la vanguardia de la moda de hoy, los que de manera precisa saben crear un estilo atemporal que está por encima de tendencias fugitivas. Sus estampas estéticas escapan lo efímero. Una fluida conversación afloró con la mujer detrás del mostrador. Unas cuadras más adelante, dijo, está la otra sede de la boutique.

En pleno parqueadero de un quinto piso está la estructura de vidrio. Como un imperio de cristal, múltiples espejos recubren los techos altos. La espaciosa claridad del lugar -conseguida gracias a la altura de sus proporciones y la luminosidad que entra por los ventanales,- le da al espacio el aspecto de un lienzo. La ropa salta con vigor a la vista.

Meses después de mi hallazgo fortuito, Roma y Erika Cohen me reciben aquí. Están casados, acaban de pisar los 30 años y abrieron Alchemist en 2007. Roma está vestido de negro y Erika lleva mocasines con acentos tribales, blazer negro y un bolso en pitón, de Celine. Antes de embarcarse en su propia aventura, Erika era Editora de Moda en la desaparecida Fashion International, mientras que Roma se había familiarizado ampliamente con el negocio del retail; sus padres son los propietarios de Oxygene Boutique, ubicada en Bal Harbour y donde puede encontrarse material de 3.1 Phillip Lim, Balmain, Lanvin, Thierry Mugler y otros más.

La sensibilidad de Roma y Erika los condujo por un sendero menos convencional. Iniciaron el negocio con el subversivo y vanguardista Rick Owens, cuya ropa aún abunda en el repertorio de Alchemist. El gran parche negro de la última esquina es un rack dedicado enteramente a él. La ropa de Owens tiende a ser oscura y simple, con ejecuciones maravillosas, textiles fuertes y una estética ruda, depurada, urbana, atemporal. Las suyas son piezas afiladas y limpias que logran verse actuales más allá de las tendencias del momento. Su estilo parece una metáfora de la línea estética que maneja Alchemist.

Pronto el repertorio comenzaría a expandirse: Chrome Hearts, Zadig & Voltaire, Isabel Marant, Junya Watanabe, Dries van Noten, Haider Ackermann, Ann Demeleumeester, Alexander McQueen, Suno, Proenza Schouler, Givenchy. Hace poco incorporaron lo más audaz de Versace y están pensando en introducir las confecciones de Joseph Altuzarra, otro nombre que por estos días denota vanguardia.

Los Cohen parecen haber creado Alchemist en el momento preciso, justo cuando Miami se ha declarado como un recinto para la arquitectura, el diseño y el arte. Con la boutique, han logrado esculpir un nicho local para lo vanguardista. Aún cuando la estética de Miami permanece dominada por elementos latinos, el mercado comienza a arrojar rastros de cambio. Los gustos estéticos comienzan a mutar. Junto a neoyorquinos y europeos, los brasileros encabezan la lista de compradores en Alchemist.

La trasgresión de los Cohen se refleja, además, la forma cómo están vinculados al movimiento de avanzada cultural. El pasado Art Basel, la pareja celebró una fiesta en la boutique. La anfitriona fue Erin Wasson. Entre los asistentes estuvo Marina Abramovic y las editoras de Vogue de varios países. El fotógrafo de hogares Todd Selby exhibió las fotografías privadas de la casa de Rick Owens. Esta temporada, y con motivo de la vivacidad característica en las colecciones para primavera/verano, la tienda evoca un lema selvático que se ve en la ropa y en los toques de arte que están introduciendo en el repertorio visual.

Sobre todas las cosas, es la sintonía con las nociones de estilo atemporal lo que distingue a los Cohen. “Las personas hoy buscan una forma de vestir más inteligente, más limpia. Están buscando diseñadores cuyas piezas no se vean ‘pasadas’ al cabo de una temporada o dos. Nuestro estilo no tiene que ver necesariamente con la moda sino con algo clásico, atemporal, sin influencias marcadas. Buscamos diseñadores que estén pensando en cómo las personas deben vestir hoy y mañana. Ropa que no se vea ‘vieja’ de manera rápida”, explica Roma.

El espíritu de Alchemist está en recopilar – y curar, como se hace en una galería de arte- ropa que no sea trendy, ni fashionable, ni cargada de monogramas. No es el tipo de ropa que se adquiere para ser usada una sola vez. Tampoco el tipo de ropa que lucirá ‘pasada de moda’ en un año. En cambio es fresca, nueva, inteligente y lo suficientemente poderosa como para ser más fuerte que aquellas tendencias que caducan con el cambio de las temporadas. Como un compendio de obras de arte, la ropa aquí asume un papel que rara vez le conferimos en Colombia: la de objetos que materializan una época en la que las personas añoran ropa eterna, que brille siempre, sin importar los dictámenes del momento.

No Comments Yet.

What do you think?

Your email address will not be published. Required fields are marked *